A iluminación do nadal e o cambio climático

Rizal High School Students join the call climate action

O ano pasado, e os anteriores, o Concello gastou, aproximadamente, 600.000 euros nas luces do nadal. Un despilfarro económico absurdo e indignante, non so polos cartos, se non tamén polo despilfarro enerxético e a súa contribución á contaminación. Millóns de € na lexislatura anterior que se poderían invertir en políticas de apoio ao comercio local, ou en políticas sociais, tan necesarias na nosa cidade. A xustificación está no consumo, ou máis ben no consumismo. O comercio di que a iluminación do nadal contribúe a que as persoas merquemos máis, o cal incentiva a economía. É coma se as luces foran unha especie de interruptor que activasen algo no noso cerebro para acudir como zombies a mercar por mercar, e non a mercar o que necesitamos. Non sei se este razoamento ten base científica, é un feito que a colocación dos productos nos supermercados é así por diversos estudios psicolóxicos e sociolóxicos, pero non sei se coas luces do nadal ocorre o mesmo.

Aínda que fora certo, é inmoral, ademáis de suicida a longo prazo. O cambio climático é unha realidade, diga o que diga o primo de Rajoy. É máis grave do que parecía, e xa non ten volta atrás aínda que reducíramos mañá, de golpe e en todo o mundo, a emisión de gases de invernadeiro á atmósfera. Pero se pode paliar e mellorar a situación se actuamos xa e non miramos para outro lado. O despilfarro enerxético do nadal contribúe a ese cambio climático, contribúe á contaminación. Contribúe a que dentro de 40 anos quedemos sen praias pola subida do mar, o cal afectará moito máis á nosa economía que as luces do nadal. En Reino Unido, o servicio de saúde británico fixo un informe no que alerta de que milleiros de persoas morren cada ano nese país por causa da contaminación. Milleiros de especies animais e vexetais están a desaparecer, e outras tantas terán moitas dificultades para sobrevivir se non cambiamos o noso xeito de pensar e actuar. E non teño nada claro de que a xente se decate de que precisamos de animais, plantas e planeta para vivir. Os cartos non se comen.

Fronte á realidade do cambio climático, hai que cambiar de actitude, individual e colectivamente. So así podemos presionar ás clases dirixentes para que o Cumio do Cambio climático sirva para algo. Non vale mirar para outro lado agardando que o problema desapareza sen máis, hai que tomar unha posición activa para que o problema non vaia a peor, e dentro dos cambios individuais e colectivos que hai que facer está o de reducir o consumo en xeral, e o enerxético en particular. A Marea Atlántica reduciu o gasto na iluminación do nadal á metade, e tamén o consumo eléctrico. Unha boa medida, pero aínda non chega. Sen embargo, aparecen críticas por esa reducción, cando tiña que ser ao contrario. As críticas, de habelas, terían que ser por non reducir máis o gasto. É absurdo que critiquen que as luces “non sexan tan bonitas” coma as do ano pasado, tiñamos que demandar que o gasto fora aínda menor e que houbera unha aposta clara polas enerxías renovables a nivel local, estatal e europeo. E se cadra, o aforro adicalo a outras cousas máis necesarias na cidade.

É lamentable a actitude do PP, pero máis lamentable aínda é a actitude dunha parte da poboación que demanda que a noite coruñesa no nadal sexa a das Vegas. Vivimos no mesmo planeta? Podemos permitirnos un gasto de 600 mil € mentres moita xente está a pasalo mal? Podemos permitirnos colaborar no incremento da emisión de gases contaminantes á atmósfera? Pensa a xente que critica a medida da Marea Atlántica que o planeta no que vivimos é infinito? Xa vai sendo hora de ter sentidiño e coidar o medio ambiente, porque non temos outro. O debate sobre a iluminacion do nadal é ridículo se o levamos aos termos de “máis luz, mellor para o comercio”. O debate ten que ir na liña “menos luz, mellor para o planeta”, que é onde vivimos. Que o PP entenda este razoamento é inviable, pero o pobo debería entendelo e actuar. Pensade que as consecuencias do cambio climático afectan en primeiro lugar aos animais e plantas, e logo ás persoas máis desfavorecidas. Pensa no problema e actúa.

Castellano:

El año pasado, y los anteriores, el Ayuntamiento gastó, aproximadamente, 600.000 euros en las luces navideñas. Un despilfarro económico absurdo e indignante, no solo por el dinero, si no también por el despilfarro energético y su contribución a la contaminación. Millones de € en la legislatura anterior que se podrían invertir en políticas de apoyo al comercio local, o en políticas sociales, tan necesarias en nuestra ciudad. La justificación está en el consumo, o más bien en el consumismo. El comercio dice que la iluminación navideña contribuye la que las personas compremos más, lo cual incentiva la economía. Es como si las luces fueran una especie de interruptor que activaran algo en nuestro cerebro para acudir como zombies a comprar por comprar, y no a comprar lo que necesitamos. No sé si este razonamiento tiene base científica, es un hecho que la colocación de los productos en los supermercados es así por diversos estudios psicológicos y sociológicos, pero no sé si con las luces de navidad ocurre lo mismo. Aunque fuese cierto, es inmoral, además de suicida a largo plazo. El cambio climático es una realidad, diga lo que diga el primo de Rajoy. Es más grave del que parecía, y ya no tiene vuelta atrás aunque se redujera mañana, de golpe y en todo el mundo, la emisión de gases de invernadero a la atmósfera. Pero se puede paliar y mejorar la situación si actuamos ya y no miramos para otro lado. El despilfarro energético de la navidad contribuye la ese cambio climático, a la contaminación. Contribuye la que dentro de 40 años quedemos sin playas por la subida del mar, lo cual afectará mucho más a nuestra economía que las luces de la navidad. En Reino Unido, el servicio de salud británico hizo un informe en el que alerta de que millares de personas mueren cada año en ese país por causa de la contaminación. Millares de especies animales y vegetales están desapareciendo, y otras tantas tendrán muchas dificultades para sobrevivir si no cambiamos nuestra manera de pensar y actuar. Y no tengo nada claro que la gente se entere de que necesitamos animales, plantas y planeta para vivir. El dinero no se come.

Frente a la realidad del cambio climático, hay que cambiar de actitud, individual y colectivamente. Sólo así podemos presionar a las clases dirigentes para que la Cumbre del Cambio climático sirva para algo. No vale mirar para otro lado esperando que el problema desaparezca sin más, hay que tomar una posición activa para que el problema no vaya a peor, y dentro de los cambios individuales y colectivos que hay que hacer está el reducir el consumo en general y el energético en particular. La Marea Atlántica redujo el gasto en la iluminación de la navidad a la mitad, y también el consumo eléctrico. Una buena medida, pero aún no llega. Sin embargo, aparecen críticas por esa reducción, cuando tenía que ser al contrario. Las críticas, de haberlas, tendrían que ser por no reducir más el gasto. E absurdo que critiquen que las luces “no sean tan bonitas” como las del año pasado, tendríamos que demandar que el gasto fuese aún menor y que hubiese una apuesta clara por las energías renovables a nivel local, estatal y europeo. Y a lo mejor el ahorro dedicarlo a otras cosas más necesarias en la ciudad.

Es lamentable la actitud del PP, pero más lamentable aún es la actitud de una parte de la población que demanda que la noche coruñesa en navidad sea como en Las Vegas. ¿Vivimos en el mismo planeta? Podemos permitirnos un gasto de 600 mil € mientras mucha gente está pasándolo mal? ¿podemos permitirnos colaborar en el incremento de la emisión de gases contaminantes a la atmósfera? ¿piensa la gente que critica la medida de la Marea Atlántica que el planeta en el que vivimos es infinito? Ya va siendo hora de tener sentido común y cuidar el medio ambiente, porque no tenemos otro. El debate sobre la iluminación navideña es ridículo si lo llevamos a los términos de “más luz, mejor para el comercio”. El debate tiene que ir en la línea “menos luz, mejor para el planeta”, que es donde vivimos. Que el PP entienda este razonamiento es inviable, pero el pueblo debería entenderlo y actuar. Pensad que las consecuencias del cambio climático afectan en primer lugar a los animales y plantas, y luego a las personas más desfavorecidas. Piensa en el problema y actúa.

 

Advertisements
Esta entrada foi publicada en Artículos. Ligazón permanente.

Deixar unha resposta

Please log in using one of these methods to post your comment:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s